Bayly se cree que es Julius crecidito y que el mundo es el palacio de su familia. Es el representante de la vieja y caduca oligarquía blanca limeña que no se ha mirado nunca en la vida el fondo de los calzoncillos, y por eso se dedica a despreciar y a deslegitimar a quienes consideran aún sus pongos, y lo hace desde su balcón privilegiado y miope. Pero se le acaba el sueño a la casta.