Mi vida ha cambiado desde que llevo un registro de los cambios en mi ciclo menstrual. ¡Me he tardado demasiado! Por fin sé que habrá días concretos en que me volveré diabólica, hipersensible o más ninfómana. En que habrá días del mes en que estaré fuerte y poderosa; y otros en que me voy a sentir una piltrafa. Ahora sé que si vivo con otres menstruantes nos sincronizaremos y saberlo hará que nos organicemos y comprendamos mejor. Lo más importante es que puedo tomar mis previsiones y también los que me rodean. Las copas menstruales, los diarios de regla, las terapeutas menstruales, los retiros para esos días, la menstruación libre, las app para seguir nuestros ciclos hormonales… son solo parte de esta revolución. ¡Ya no hay excusa para no vivir tu regla con conocimiento de causa!